Contexto
Concha y Toro gestiona una cadena productiva compleja que abarca múltiples viñedos, centros de vinificación, bodegas y etapas de guarda y mezcla. Cada lote de vino recorre un camino que involucra decisiones técnicas, movimientos entre instalaciones, variabilidad natural y un alto estándar de calidad que debe mantenerse a escala global.
Si bien la empresa cuenta con sistemas administrativos y operativos que permiten registrar y controlar estos movimientos, la trazabilidad actual depende en gran medida de información documental, procesos manuales y registros que pueden variar entre áreas. A medida que la producción crece en volumen, diversidad de productos y mercados, también aumenta la necesidad de contar con mecanismos más robustos que permitan comprender de manera precisa el origen, historia y transformación de cada lote.
En este contexto, la trazabilidad adquiere un rol estratégico: no solo asegura la integridad del producto y la eficiencia operativa, sino que también fortalece la confianza del consumidor y protege la reputación de la marca en escenarios donde la autenticidad y la transparencia son cada vez más relevantes.
Problema central
La empresa necesita contar con una forma más precisa, consistente y verificable de trazar el origen y trayectoria de cada lote de vino, desde el viñedo hasta su etapa final, superando las limitaciones de los sistemas actuales que dependen fundamentalmente de registros manuales y administrativos.
Hoy existe una brecha significativa entre lo que se registra y lo que efectivamente ocurre en el recorrido físico y enológico de un vino:
La información documental puede no reflejar con exactitud la complejidad real de procesos como mezclas, trasiegos o movimientos entre bodegas.
La variabilidad natural entre zonas, cuarteles y variedades no siempre queda capturada en registros tradicionales.
La capacidad de verificar la autenticidad o el origen específico de un lote es limitada.
No existe un mecanismo objetivo que permita contrastar de manera independiente la información operativa con una evidencia intrínseca del propio producto.
Esta brecha genera desafíos en términos de control interno, gestión de calidad, auditorías, cumplimiento normativo, posicionamiento de marca y protección frente a eventuales riesgos de inconsistencia o fraude en mercados internacionales.
Lo que se busca al plantear este desafío
El objetivo del desafío es comprender y abordar la necesidad estructural de fortalecer la trazabilidad del vino mediante mecanismos que permitan:
Aumentar la precisión y confiabilidad del seguimiento de cada lote.
Reducir brechas entre los registros administrativos y la realidad operativa.
Asegurar que la historia productiva de un vino sea verificable de manera consistente en todas sus etapas.
Proteger la autenticidad del producto y reforzar la confianza del consumidor.
Dar soporte a procesos de calidad, certificación y auditorías internas o externas.
Facilitar la coordinación entre áreas agrícolas, enológicas, operativas y comerciales.
El desafío no prescribe cómo debe lograrse esto; plantea la necesidad crítica de contar con herramientas u enfoques que permitan validar de forma más robusta el origen y trayectoria de los productos, en un entorno altamente dinámico y complejo.
Lo que se ofrece al equipo ganador
Premio económico
Concha y Toro entregará un premio en dinero (USD 25.000) al equipo ganador, como reconocimiento por la propuesta seleccionada.
Además, el equipo ganador podrá avanzar hacia un acuerdo contractual con Concha y Toro para